Cárteles de drogas operan entre la inestabilidad y la violencia creciente en ese país

Atrincherados en Honduras

Volumen 4, No. 3 2011
Soldados hondureños inspeccionan un avión que probablemente perteneció a  traficantes de drogas y fue quemado cerca al pueblo de El Sitio. [The Associated  Press]

Soldados hondureños inspeccionan un avión que probablemente perteneció a traficantes de drogas y fue quemado cerca al pueblo de El Sitio. [The Associated Press]

El narcotráfico no es nada nuevo para Honduras. Tradicionalmente el país ha sido punto de tránsito, con pistas de aterrizaje clandestinas en medio del monte donde llegan aviones con droga, de acuerdo con expertos. Sin embargo, un descubrimiento en marzo recalcó el hecho de que los cárteles de drogas mexicanos ahora se encuentran atrincherados allí.

En el norte del país, área de difícil acceso vehicular, la policía hondureña realizó una redada en un laboratorio de procesamiento de cocaína muy bien equipado. “Los lugareños en la región dicen que un helicóptero aterrizaba aquí con hombres con acento mexicano. Este no es un laboratorio colombiano, tiene que ser un laboratorio mexicano”, declaró el ministro de seguridad Óscar Álvarez a la agencia de noticias Reuters.

“Es el primer laboratorio de procesamiento de drogas encontrado en Honduras”, explicó el vocero de la policía Leonel Sauceda. Las instalaciones, construidas entre una plantación de café, tenían un generador eléctrico, dos compresoras de aire y barriles llenos de químicos. Álvarez, quien estima que la producción potencial del laboratorio es de 200 a 400 kilogramos de cocaína a la semana, dijo a los reporteros que la policía tiene evidencia que sugiere que el laboratorio era controlado por el cártel de Sinaloa.

Se sabe que el cabecilla de ese cártel, el notorio po de las drogas mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha estado en el país frecuentemente, declaró Álvarez a la agencia de noticias Notimex. Los cárteles de drogas “no sólo transportan drogas a los Estados Unidos; también están tratando de formar redes de narcotráfico en Guatemala, El Salvador, Honduras y otros países de Centroamérica”, indicó.

Niños jugando fútbol en Tegucigalpa, la capital de Honduras. [Agence  France-Presse]

Niños jugando fútbol en Tegucigalpa, la capital de Honduras. [Agence France-Presse]

“La zona de mayor Mortalidad”

La presencia de cárteles de drogas violentos contribuye a la desmesurada tasa de asesinatos en Honduras. En una conferencia de prensa del Departamento de Defensa en marzo, el General Douglas Fraser, comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, describió el Triángulo del Norte, formado por Honduras, Guatemala y El Salvador, como “probablemente la zona de mayor mortalidad del mundo, además de las zonas de guerra activas”.

“Si damos una mirada a Irak en el 2010, las muertes violentas por cada 100 mil personas, de acuerdo con las cifras de las Naciones Unidas, fue de 14 por cada 100 mil. El año pasado en Honduras, fue de 77 por cada 100 mil personas”, indicó.

Los cárteles de las drogas están mejor armados que los gobiernos de la región, dijo el General.

“Si examinamos las organizaciones del crimen transnacional, estas poseen una capacidad competente y bien financiada –una empresa–, si se puede decir”, explicó. “Las organizaciones criminales transnacionales generan de $300 a $400 mil millones de dólares al año. Esta es una cifra significativa cuando se compara con las capacidades de los gobiernos de los que estamos hablando”.

Los oficiales de Honduras dicen que el sistema de radar necesario para frenar los vuelos que transportan drogas hacia el país costarían 349 millones de pesos (US$ 30 millones) y los helicópteros para realizar dichas misiones costarían muchos millones más. Millones que el gobierno no tiene.

“Esto es como David contra Goliat, y nosotros somos David peleando en contra del gigante”, dijo el Secretario de Defensa hondureño, Marlon Pascua, a The New York Times.

Consecuencias de un golpe de estado

Después que el Ejército expulsara a Manuel Zelaya en junio del 2009, una maniobra condenada por la comunidad internacional, la ayuda internacional y el intercambio de inteligencia se terminaron y las fuerzas militares enfocaron su preocupación en las protestas callejeras.

Los criminales tomaron esto como una señal de que Honduras estaba abierta para hacer negocios. Los vuelos que transportan drogas desde Colombia y Venezuela a la costa caribeña del país incrementaron, de acuerdo a un reporte del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson. Se contaron alrededor de 154 vuelos en el 2009, comparados con sólo seis en el 2006.

Muchos países restablecieron los lazos con el país en el 2010 después de la elección del presidente Porfirio Lobo, quien basó su campaña en la promesa de hacer frente al crimen y la violencia. por meses, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y Venezuela no reconocieron como oficial el gobierno de Lobo, al expresar que era una continuación al golpe de estado.

A pesar de ese espinoso tema para Lobo, los vuelos que transportan drogas han disminuido. “El año pasado, dirigimos un ataque frontal en contra de los cárteles, destruimos pistas de aterrizaje, confiscamos aviones con drogas”, declaró Álvarez a Agence France-Presse.

No obstante, el reporte de un robo a un hangar militar en San Pedro Sula el año pasado, donde uno de esos aviones confiscados fue recuperado por criminales, muestra cuán crecientes pueden ser esas ganancias.

“El golpe de estado fue un contratiempo histórico”, expresó el analista político Rodil Rivera a Inter Press Service.

Maras dejan su marca

Mientras tanto, la población está cansada de esperar que Lobo cumpla sus promesas de frenar el crimen y la violencia. En enero, un mortífero ataque a un autobús en el que murieron ocho personas debido a un ajuste de cuentas entre pandillas de drogas, según indicaron las autoridades, pareció ser la gota que derramó el vaso.

En febrero, miles de hondureños marcharon vestidos de blanco en una manifestación en contra de la violencia en las calles de San Pedro Sula, de acuerdo a BBC News. La mayoría de los ciudadanos echan la culpa de los asesinatos a las pandillas criminales conocidas como maras, las cuales, según los expertos, han expandido sus tentáculos hacia los Estados Unidos y los cárteles de drogas. Mara Salvatrucha, Mara 18 y M-19 son conocidas por controlar redes de extorsión en Centroamérica, reportó Agence France-Presse, pero también han sido conocidas por interesarse en el tráfico de drogas. Sus miembros muestran un perfil intimidante y algunos de ellos llevan tatuajes que cubren casi cada centímetro de su piel expuesta.

Niños participan en una marcha en contra de la violencia en Tegucigalpa.  [Reuters]

Niños participan en una marcha en contra de la violencia en Tegucigalpa. [Reuters]

Uniendo fuerzas

Esta red de narcotraficantes y pandillas violentas que ha tenido un enorme impacto en Honduras requiere una solución que trascienda fronteras. “Tenemos que abordarlo, en mi opinión, por regiones y no sólo de país a país”, dijo el General Fraser del Comando Sur de los Estados Unidos, quien trabaja muy de cerca con el Comando Norte de los Estados Unidos para combatir las organizaciones criminales transnacionales. “Nos comprometemos con nuestros colaboradores...para crear esa capacidad de seguridad”.

La Iniciativa Regional Centroamericana de Seguridad (IRCA) es parte de esos esfuerzos. William Brownfield, Subsecretario de Estado de los Estados Unidos para Antinarcóticos y el Cumplimiento de la Ley, visitó Honduras en febrero para anunciar un programa de entrenamiento para la policía Fronteriza Hondureña encabezado por la Unidad Táctica del Servicio de Aduanas y Fronteras de los Estados Unidos (BORTAC, por sus siglas en inglés). Él también discutió sobre el envío de expertos para ayudar con la reforma de prisiones y reforzar las investigaciones y la prosecución criminal en el país, alabando al gobierno por comprometerse a incrementar la cooperación entre sus agencias.

“Al asociarse con las agencias de seguridad pública hondureñas, los Estados Unidos pretenden incrementar los esfuerzos contra el tráfico de drogas, promover la seguridad ciudadana y ayudar a los jóvenes a encontrar alternativas que los alejen de las pandillas”, declaró Brownfield.

Si bien a Honduras le gustaría tener a más vecinos de su lado, no le hacen falta oportunidades para la cooperación de seguridad. Eso es algo que Juan Orlando Hernández, presidente del Congreso hondureño, está tratando de lograr para su gente, así lo expresó a The Miami Herald en marzo.

“Necesitamos un esfuerzo multinacional coordinado que incluya a los Estados Unidos, México, Colombia y todos los países Centroamericanos”, indicó Hernández.

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